Guía para la evaluación del crecimiento físico

Sociedad Argentina de Pediatría

Etapas de desarrollo

Mensaje de la Dra. Mercedes de Onis

Las gráficas de crecimiento son elementos esenciales en la práctica pediátrica. Su valor reside en que ayudan a determinar el grado en que se satisfacen las necesidades fisiológicas de crecimiento y desarrollo durante el importante período de la infancia y la niñez. En la última década ha habido un cambio conceptual importante en la forma de evaluar e interpretar el crecimiento infantil derivado del lanzamiento de los nuevos patrones de crecimiento de la Organización Mundial de la Salud (OMS) en abril de 2006.Estos patrones están basados en un innovador estudio multi país cuyo diseño permite describir el modo en que “los niños deben crecer” mediante la inclusión de criterios de selección basados en recomendaciones de promoción de la salud. Este nuevo enfoque prescriptivo ha permitido ir más allá de la mera actualización del modo en que los niños supuestamente saludables crecen en un momento y lugar concretos y, explícitamente, reconoce la necesidad de establecer patrones normativos. Otra característica clave del nuevo patrón OMS es que toma la lactancia natural como “norma” biológica y establece el lactante alimentado al pecho como el modelo normativo de crecimiento. La riqueza de datos recabados ha permitido no solamente la sustitución de las antiguas gráficas de peso y talla, sino también la elaboración de nuevos patrones para los pliegues cutáneos tricipital y subescapular, los perímetros cefálico y braquial, y el índice de masa corporal. Estos patrones son especialmente útiles para vigilar la creciente epidemia de obesidad infantil. Igualmente, la naturaleza longitudinal del estudio ha permitido el desarrollo de patrones de velocidad de crecimiento de 0 a 24 meses. Los pediatras no tendrán que esperar hasta que los niños alcancen un determinado umbral de crecimiento para emitir un diagnóstico de desnutrición o sobre nutrición ya que los patrones de velocidad permitirán la identificación temprana de los niños en proceso de presentar alguno de estos dos cuadros. Los patrones de crecimiento de la OMS proporcionan por tanto una herramienta técnicamente robusta que representa una descripción fidedigna del crecimiento fisiológico de niños menores de cinco años. En el momento de escribir estas líneas son ya más de125 los países que han adoptado los patrones de la OMS. La transición hacia la adopción de las nuevas gráficas supone un desafío que, en ocasiones, requiere esfuerzos de capacitación en todos los niveles. Como responsable de la Unidad de Evaluación y Monitoreo del Crecimiento de la Organización Mundial de la Salud con eso una enorme alegría y satisfacción al ver que la nueva edición del clásico “Libro Verde” incorpora los patrones de crecimiento de la OMS. Deseo de corazón a todos los pediatras de la Argentina que el uso de las mismas les sea de utilidad en su importante tarea cotidiana de velar por la salud de los niños argentinos

Prólogo a la tercera edición

Presentamos la tercera edición de las Guías para la evaluación de crecimiento físico una herramienta indispensable para el pediatra. Esta edición basa su contenido en los nuevos avances sobre el conocimiento del crecimiento universal de los niños aportado por la Organización Mundial de la Salud. El concepto de que todo niño con adecuadas condiciones de crianza puede crecer de manera similar no dependiendo del lugar en el que nazca, nos enfrenta a un nuevo paradigma en la vigilancia de la salud. Estas condiciones de crianza se basan en los pilares básicos: acceso al cuidado de la salud (controles de embarazo, inmunización, apropiados estándares de cuidado), nutrición óptima (alimentación materna exclusiva durante 6meses, alimentación complementaria adecuada) y ambiente apropiado (ausencia de contaminación, ambiente libre de tabaco). Este concepto no es nuevo; ya en la década de loso chenta Martorell y otros autores habían señalado que en poblaciones diferentes desde el punto de vista étnico y socioeconómico, el crecimiento de los niños era semejante hasta los seis meses de vida después de lo cual se observaba una variabilidad en los patrones de crecimiento en aquellas poblaciones en vías de desarrollo de acuerdo a la condición social, condiciones ambientales negativas, destete precoz, inadecuada introducción de alimentos, enfermedades infecciosas a repetición y condiciones higiénicas y psico afectivas desfavorables en el hogar. Actualmente nos enfrentamos a nuevos problemas de salud de los niños que debemos asistir en forma cotidiana. El sobrepeso, la obesidad y su combinación con baja talla y de-ciencias de micronutrientes nos llevan a reforzar la vigilancia del crecimiento y del estado nutricional por parte de los pediatras. Se ofrecen en esta edición un conjunto completo de herramientas para una adecuada evaluación antropométrica. Nos queda por delante una tarea formativa por parte de todos para la adecuada interpretación de las herramientas presentadas y para reforzar las bases de crianza que hagan cumplir el lema de nuestra

Palabras del Comité de Crecimiento y Desarrollo

En el año 1986 el Comité de Crecimiento y Desarrollo de la Sociedad Argentina de Pediatría creyó oportuno poner a disposición de los pediatras y de otros trabajado-res de la salud un conjunto de guías antropométricas y de graficas de crecimiento necesarias para la evaluación y la vigilancia del crecimiento físico del niño en nuestro país. Con ese objetivo surgió la primera edición de esta Guía, incluyendo las tablas argentinas de peso y estatura desde el nacimiento hasta la madurez creadas en 1987 por Lejarraga y Orfla que venimos usando desde hace más de veinte años y otras tablas, de origen euro-peo en su mayoría, seleccionadas teniendo en cuenta la calidad de las mismas. En el año 2001, el Comité de Crecimiento y Desarrollo actualizó la Guía en su segunda edición. En esta nueva edición se incluyeron los valores numéricos del percentil cincuenta y de las desviaciones estándares de peso y de estatura a cada edad de los estándares argentinos para que los pediatras puedan calcular el puntaje Z de sus pacientes. A su vez, se incorporaron instrumentos de evaluación del crecimiento y la maduración física, los estándares internacionales de índice de masa corporal, gráficas de estadios de desarrollo puberal (con los límites etarios de normalidad de la pubertad y la menarca, incluyendo datos nacionales), la estimación del error de medición, las características del crecimiento y lactancia, el concepto y uso de estándares de referencia y estándares específicos. Con esta tercera edición de la Guía para la evaluación del crecimiento físico, luego de un largo camino recorrido, pretendemos darle un nuevo impulso a esta obra actualizando algunos temas e incorporando nuevas herramientas consideradas de utilidad para la tarea clínica cotidiana de pediatras, nutricionistas y de todos aquellos profesionales interesados por el crecimiento y la nutrición del niño. Se incorporan curvas construidas a partir de los datos publicados por la Organización Mundial de la Salud en 2006 y 2007, acorde con la decisión de la Comisión Directiva de la Sociedad Argentina de Pediatría. Éstas son: peso y estatura de 0 a 6 años, perímetro cefálico de 0 a 5 años, IMC desde el nacimiento a la madurez, incremento de peso en los primeros dos años de vida. Hemos actualizado los capítulos de “Concepto y uso de estándares de crecimiento”, “Cálculo y uso del puntaje Z” y “Edad ósea” a la luz de nuevos conocimientos. También agregamos nuevas tablas argentinas de referencia de reciente publicación:

1) Tablas de longitud y diámetro del pene y su relación con los estadios puberales de Tanner; un instrumento que será de utilidad no solo para los pediatras sino también para endocrinólogos y urólogos para realizar un diagnóstico adecuado de pene pequeño o micro pene;

2) Curvas argentinas de peso, estatura y perímetro cefálico de niños con acondroplasia desde el nacimiento hasta los 18 años de edad que permitirá al pediatra evaluar el crecimiento de niños con esta condición, y 3) Gráfico que relaciona el perímetro cefálico con la longitud corporal en niños menores de 6 años que permitirá hacer el diagnóstico de lo que llamamos “macrocefalia relativa”, herramienta de gran utilidad para niños con sospecha de displasias esqueléticas. Por último, queremos destacar que no sólo hemos modificado el contenido de esta Guía

 sino también su formato, ampliando el tamaño del libro para una mejor visualización de las curvas de crecimiento. Agradecemos a todos los que de una u otra manera han colaborado con esta nueva edición. Esperamos que esta tercera edición de la Guía sea tan útil como las anteriores y, haciendo mención a las palabras del Dr. Lejarraga en el Prólogo a la primera edición, en última instancia “

son los pediatras los que, con su uso cotidiano, darán el veredicto final sobre la utilidad y validez de esta Guía”