Prevención del embarazo adolescente, una realidad que lacera a la sociedad

Mabel Bianco

Quiero agradecer a la Dra Mabel Bianco a quien admiro, por la claridad de sus conceptos y la valentía en plantearlos con dignidad  y conocimiento profundo del tema La publicación de este tema en el Diario Clarin Sección Tribuna

Debemos tener en cuenta este tema no solo por la gravedad del mismo desde la visión de la salud pública , sino también por los perjuicios que trae a la niña madre , también para la sociedad , donde este tema actúa sobre la educación capacitación ,nutrición de la joven madre y la de sus hijos
La comunidad debe tomar este tema y considerar como un derecho del estado en resguardar  a la madre y al hij


Es frecuente oir que niñas de 10,11, o 12 años e incluso menores tuvieron un hijo. Y es lógico, porque según la información del Ministerio de Salud y Desarrollo Social, por día nacen 7 bebes hijos de madres menores de 15 años. Estas son niñas madres que dejan de jugar con las muñecas para tener un hijo en brazos. Esos embarazos fueron producto de abusos sexuales ya que a esa edad no tienen capacidad de poder consentir una relación sexual.

Alrededor del 14% de todos los nacimientos que ocurren por año en el país, son de mamás adolescentes, o sea de 18 años o menos. En el caso de las menores de 15 años se observa que no disminuyen, tendencia preocupante porque además se acompaña de la disminución de la edad en que experimentan la maternidad. Sabemos que ser madre a esa edad temprana es un precedente para que a los 18 años ya tengan 3 o más hijos.

Al riesgo de la salud biológica para la madre y el hijo que implica esta maternidad precoz, nos debe preocupar lo que significa para la salud psicosocial y económica. A esa edad, las niñas deben jugar, estudiar y hacer las cosas que la mayoría de las niñas hacen.

No es edad para que asuman responsabilidad materna. Responsabilidad que les implica abandonar la escolaridad, si es que ya no la dejaron antes de embarazarse, muchas veces tener que empezar a trabajar en forma precaria y mal paga, para poder mantenerse ellas y sus hijos, dejar de jugar con las amigas y pasar a criar un hijo que llora, exige cuidados y atención, alimentarlo; en fin, suspender su evolución personal para ocuparse del hijo. A estas niñas se les acorta la adolescencia, pasan de la niñez a la “adultez “directamente.

La gran mayoría no pensaba tener un hijo; en general, dicen que fue un accidente. Incluso las más chiquitas ni tienen la menarca, la primera menstruación, porque quedan embarazadas en la primera ovulación.

Cuando llegan al centro de salud o al hospital, en general con un embarazo adelantado, los médicos se preguntan cómo no se dieron cuenta. No entienden que estas niñas no saben qué es una relación sexual, en muchos casos son abusadas y no son conscientes de lo que les ocurrió.

Por eso nos preocupa y debe preocuparnos a todos, la falta de Educación Sexual Integral en las escuelas. Eso genera la ignorancia de su cuerpo, su higiene, y el derecho a que no le hagan en su cuerpo lo que no quieren, o sea la detección del Abuso Sexual en la Infancia.

Algo muy frecuente: uno de cada 5 niños/as ha sufrido un abuso en su infancia en el país. A esto se suma desconocer su sexualidad y las implicancias de tener o no hijos. Lo más grave es que no revisan los roles estereotipados en que nos socializamos y por los cuales las mujeres tenemos el mandato social de ser madres, para ser plenamente mujeres. Esto genera la dependencia de las mujeres a la supremacía de los varones y con ello el germen en que se basa la violencia de género.

La maternidad de las niñas es una forma de violencia que debemos desterrar. Por eso debemos decir ¡Basta! El 26 de septiembre es el día de la prevención del embarazo no planificado en la adolescencia. Súmate.

Mabel Bianco es médica, especialista en Salud Pública y epidemiología. Presidente de F