Influencia de los factores de riesgo biológicos y ambientales en el desarrollo cognitivo de la primera infancia.

Les mostramos un trabajo de investigación donde se trata de presentar la participación activa de los factores socio ambientales sobre el desarrollo del niño descartando como factor principal el período  de gestación

Invitamos a leer a todos los interesados en el tema y comprobar la sensatez del mismo, teniendo en cuenta que se hizo en la República Argentina sin la influencia de trabajos realizados en países desarrollados.

En nuestra Jornada que se dictarán en la Facultad de Medicina Escuela de Salud Pública, se expondrá un trabajo de investigación que se presentó como tesis por el Dr. Raúl Cimbaro Canella en la Universidad de Lanús sumamente interesante y actual.

Los objetivos de este estudio fueron estudiar la frecuencia de dificultades en el desarrollo cognitivo y detectar los factores de riesgo a partir de la evaluación de 956 niños de 6 a 30 meses de edad, sanos, nacidos a término, con peso de nacimiento normal, provenientes de 11 provincias argentinas. Resultados: 3 de cada 10 niños presentaron déficit en el desarrollo cognitivo. Las variables: edad del niño (mayores de 15 meses), edad gestacional (37 y 38 semanas), menor edad materna, desocupación paterna y ausencia paterna están asociados a mayor frecuencia de riesgo y retraso en el desarrollo cognitivo.

Conclusiones: Destacamos la relevancia del segundo año de vida para detección de dificultades y repensar las características del desarrollo cognitivo en niños de 37 y 38 semanas de gestación. Se encontraron factores de riesgo ambientales que consideramos marcadores de nivel socioeconómico bajo.

Estudios anteriores que han investigado previamente la asociación entre la estimulación del medio ambiente y el desarrollo cognitivo, demostraron que la estimulación materna tiene efectos positivos no solo a corto, sino también a largo plazo (Ramey & Ramey, 1998). Por lo tanto, la familia desempeña el papel de mediadora entre el niño y la sociedad posibilitando su socialización, elemento esencial para el desarrollo cognitivo infantil. En consecuencia, el ambiente familiar puede ser tanto un factor de protección como un factor de riesgo para el desarrollo del niño. Como factores de riesgo más importantes, están el bajo nivel socioeconómico y la fragilidad en los vínculos familiares (Bradley & Corwyn, 2002). En ese sentido, una variable que consideramos indicadora de las condiciones socioeconómicas y el ambiente familiar del niño es la situación de la pareja parental. En nuestro estudio encontramos que los niños de madres solas sin apoyo familiar presentan significativamente mayor frecuencia de déficit en el desarrollo cognitivo. En esos casos nos encontramos con ausencia paterna, pero también con fragilidad en los vínculos familiares. Ha sido demostrado en estudios previos el papel del padre en el desarrollo infantil, encontrando que la ausencia del padre lo afecta negativamente (Gilberg & Gilberg, 1989; Tecklin, 2002; Haywood & Getchell, 2004; Schonhaut, Rojas & Kaempffer, 2005; Santelices Álvarez et al., 2015). Por un lado, la ausencia del padre está asociada con dificultades en el desempeño parental, afectando negativamente en el desarrollo y la salud mental infantil (Santelices Álvarez et al., 2015). Por otro lado, la ausencia paterna en nuestras sociedades en desarrollo conlleva que el acceso a bienes y servicios, que marcan las condiciones socioeconómicas y la calidad de vida, se encuentren significativamente perjudicados, afectando notablemente en nivel socioeconómico de la familia y conduciendo a la madre a depender más de otros miembros de la familia que la ayuden económicamente que en los casos de falta de apoyo familiar las consecuencias son aún peores (Carvalhaes & Benício, 2002). Todos estos factores afectan la cantidad y calidad del tiempo que la madre puede destinar a estimular al niño y el clima del ambiente familiar, factores que tienen un fuerte impacto sobre el desarrollo del niño (Bradley & Corwyn, 2002). Conclusiones Destacamos la importancia de continuar la monitorización periódica del desarrollo durante el segundo año de vida, aun en niños sanos, para la detección temprana de alteraciones en el desarrollo. A partir de estos resultados, proponemos para futuras investigaciones, estudiar más profundamente las características específicas del desarrollo cognitivo en este grupo 178 “2017, 21” Subjetividad y Procesos Cognitivos, Vol. 21, Nº 2, 2017 Pág. 162-183, ISSN impreso: 1666-244X, ISSN electrónico: 1852-7310 de niños de 37SG. Y, siguiendo la indicación de corregir la edad para evaluar el crecimiento y desarrollo en prematuros hasta los dos años, proponemos considerar la pertinencia de corregir la edad también en este grupo de 37SG. Por otra parte, los resultados respecto de la situación laboral del padre y la ausencia paterna resaltan la importancia de la función paterna como sostén económico y las repercusiones que la falta de este sostén producen en la dinámica familiar, influyendo indirectamente en el desarrollo del niño. La relevancia de nuestro estudio radica en que permitió investigar potenciales factores de riesgo biológicos y ambientales para el desarrollo cognitivo en niños nacidos en óptimas condiciones biológicas, como base para ulteriores estudios en poblaciones de riesgo.