Trastorno Hipercinético, TDAH o TDA

El Trastorno Hipercinético, TDAH (Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad) y TDA (Trastorno por Déficit de Atención), son distintos términos pero todos hacen alusión a lo mismo.

Los niños que cumplen criterios diagnósticos compatibles con un Trastorno Hipercinético se caracterizan por:

– Son niños intranquilos.

– Se mueven en exceso, es difícil que estén en pausa.

– Hablan sin parar e interrumpen a otras personas. No pueden esperar su turno.

– Se comportan de manera desinhibida e imprudente en situaciones sociales.

– Se distraen con mucha facilidad.

– Las tareas que realizan rara vez las terminan. Y, su conducta es desorganizada, mal regulada y excesiva. Tienen la tendencia a cambiar de una actividad a otra sin terminar ninguna.

– Actúan de manera impulsiva sin pensar en las consecuencias de sus acciones.

– Les resulta difícil respetar su turno en un juego, en una cola, etc.

– Las dificultades de aprendizaje son frecuentes.

– Propensos a tener accidentes (golpes, caídas, etc.).

– Dificultades para aceptar las normas que se les impone. Desafían de manera deliberada a sus cuidadores.

Actualmente los profesionales (pediatras, neurólogos, psiquiatras, psicólogos, etc.) están altamente cualificados para abordar este tipo de problemas y dar soluciones al niño para que su nivel de malestar se reduzca y funcione con normalidad en su día a día sin que el Trastorno Hipercinético le interfiera.

Por ello, no debemos esperar y ante las primeras señales de alerta lo más aconsejable es que se lo hagamos saber al pediatra del niño para que pueda ayudarnos y orientarnos sobre el camino a seguir.

Fuente: Sofía Gil Guerrero Psicóloga General Sanitaria